Santiago Iglesias de Paúl
Abre la puerta Consuelo
que el mundo entero
se ha de enterar,
de lo que he visto
hace un rato,
cerca de la hoguera,
en la tempestad.
«Algo» apareció
y me dijo:
«en un portal nació ya»
Vamos aprisa y avisa
a amigos, vecinos
y lleva presentes,
yo cogeré dos corderos,
los que yo más quiero,
de mi rebaño:
Estamos todos ya,
¡adelante!,
pronto hay que llegar.
Corre y deprisa,
hermano,
ayuda al anciano
que no puede ver,
anda también el Antonio
con la nariz roja
y ojos muy vidriosos.
Ya se divisa el portal
y los hombres
de rodillas están.
Maravillosa Señora
sea bien recibido
el Niño nacido.
Siento al verle alegría,
una paz extraña
que nunca he tenido.
Flores hay en Belén
y se oye música celestial.
Toquen repiques campanas
y pobres y ricos a pregonar,
la buena nueva del mundo
que en este segundo
empieza a brillar.
Ya hay Salvador,
Cristo,
para vivir hay razón.
Maravillosa Señora
sea bien recibido
el Niño nacido.
Siento al verle alegría,
una paz extraña
que nunca he tenido.
Flores hay en Belén
y se oye música celestial
y se oye música celestial.