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El huevo
de chocolate |
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¡Botellón!, ¡desembotellónate! |
| Tan caro es ese carro que por caro no compro el carro. |
La punta de la pita pincha. ¿Por qué pincha la punta de la pita? |
| En la ciudad de Pamplona hay una plaza, en la plaza hay una esquina, en la esquina hay una casa, en la casa hay una pieza, en la pieza hay una cama, en la cama hay una estera, en la estera hay una vara, en la vara hay una lora. La lora en la vara, la vara en la estera, la estera en la cama, la cama en la pieza, la pieza en la casa, la casa en la esquina, la esquina en la plaza, la plaza en la ciudad de Pamplona. |
En el campo hay una cabra ética, perlética, pelapelambrética; pelúa, pelapelambrúa. Tiene los hijitos éticos, perléticos, pelapelambréticos, pelúos, pelapelambrúos.
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| Una vieja tecla, mecla, chiririgorda, sorda y vieja, tenía siete hijos teclos, meclos, chiririgordos, sordos y viejos. Si la vieja no hubiera sido tecla, mecla, chiririgorda, sorda y vieja, los hijos no habrían sido teclos, meclos, chiririgordos, sordos y viejos. |
Si su gusto no gusta del gusto que gusta mi gusto, que disgusto se lleva mi gusto al saber que su gusto no gusta del gusto que gusta mi gusto. (Enviado por Susana W. Aguirre de Michoacán, México) |
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Francisco le dio un mordisco a un disco y lo hizo cisco. |
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| - Come coco, compadre, compre coco. - No compro coco, compadre, porque el que poco coco come, poco coco compra. (Enviado por Ramón Lema) |
El cloro no aclara la cara del loro con aro de oro, claro que el cloro aclara el aro de oro en la cara del loro. (Enviado por Andrés Buono-Core) |
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Tengo una muñeca despezcuecipelicrespa, |
En el cerro de Parangaricutirimicuaro, |
| El amor es una locura que ni el cura lo cura y si el cura lo cura es una locura de cura. Enviado por Humberto Ferretti (Dedicado a Mutti de Klein Floh, Sudamérica) |
Comí chirimoyas...
me enchirimoyé, para desenchirimoyarme, ¿cómo me desenchirimoyaré? (Con cariño desde la ciudad de las chirimoyas, Carolina Subiabre, Quillota, Chile) |
| Dijo un jaque de Jerez con su faja y traje majo: «Yo al más guapo el juego atajo, que soy jaque de ajedrez». Un gitano que el jaez aflojaba a un jaco cojo, cogiendo, lleno de enojo, de esquilar la tijereta, dijo al jaque: «Por la jeta te la encajo si te cojo». «Nadie me moja la oreja», dijo el jaque, y arrempuja; el gitano también puja, y uno aguija y otro ceja. En jarana tan pareja el jaco cojo se encaja, y tales coces baraja, que al empuje del zancajo, hizo entrar sin gran trabajo, a gitano y jaque en caja. (Enviado por Alberto García Besada, Rabat, Marruecos) |
No hay quien me ayude a voces a decir tres veces ocho: ocho, corcho, troncho y caña, caña, troncho, corcho y ocho. (Enviado por Alberto García Besada, Rabat, Marruecos) |
| Cerezas comí, cerezas cené, de tanto comer cerezas... me encerecé. (Enviado por Jesús Benito de la Torre) |
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El huevo de chocolate |