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POEMAS SOBRE ANDALUCÍA

ANDALUCÍA

Manuel Machado (1874-1947)

Cádiz, salada claridad; Granada,
agua oculta que llora.
Romana y mora, Córdoba callada.
Málaga cantaora.
Almería dorada.
Plateado Jaén. Huelva, la orilla
de las Tres Carabelas...
y Sevilla.

SONETO A ANDALUCÍA

Juan Morales Rojas (1918-1991)

Cielo azul entre campos soleados,
desde Jaén a Córdoba la Llana.
Una lírica gracia sevillana
y un bálsamo de olivos plateados.

Carabelas y afanes preparados
al alborear en Huelva la mañana,
de la gloriosa gesta americana
de marinos por Dios iluminados.

Cádiz, napoleónica e isleña.
Gloria mediterránea malagueña.
Y un mar de fandanguillo en Almería.

España admira, absorta y asombrada,
la infinita belleza de Granada.
¡Belleza sin igual de Andalucía!

ANDALUCÍA

Manuel Reina Montilla (1856-1905)

Cielo brillante, fuentes rumorosas,
ojos negros, cantares y verbenas,
altares adornados de azucenas,
rostros tostados, perfumadas rosas.

Bellas noches de amor esplendorosas,
mares de plata y luz, brisas serenas,
rejas de nardos y claveles llenas,
serenatas, mujeres deliciosas.

Cancelas orientales, miradores,
la guitarra y su triste melodía,
vinos dorados, huertas, ruiseñores,

deslumbradora y plácida poesía...
He aquí al pueblo del sol y los amores,
la mañana del mundo: ¡Andalucía!


ANDALUCÍA

Ángeles Asensio

Un embrujo de folclore y color... Sembrado al sur,
un mezclarse entre volantes con los duendes de alegría
donde el llanto se hace cante, y cantando su agonía,
baile y copla, risa y llanto, al son de las castañuelas,
mezcla un concierto de palmas con la luz de las candelas
y este ritmo se hace danza ¡En todo el pueblo andaluz!.

Jaén; tierra de olivar... De llano seco y colina,
de vientos que han retorcido los troncos con la sequía;
de perlas hecha aceituna -milagro de verde oliva-
con suave tacto y aroma, aceite que se rocía
como liquido cremoso de mejor gastronomía,
y orgullo de un campesino que le dedica su vida.

Besando el Guadalquivir mi Córdoba se levanta;
artesanía de calles y rinconcito con plaza,
blanco de cal es el fondo de sus macetas colgadas.
En la plaza de la Concha -como un pañuelo de ancha-
luce un farol en su calle que en la noche se destaca,
y el murmullo de la fuente que al silencio te reclama.

Para conocer Sevilla ¡Hay que beber manzanilla
y visitar Santa Cruz o Plaza de Doña Elvira!,
vestirse de faralaes en su feria tan castiza,
llevar en Semana Santa una peineta y mantilla.
Es tierra de señoritos, alazanes, romería,
de patios con muchas flores... Rejas, cortijo, ¡alegría!

Cádiz es puerto de mar, donde dos mares se abrazan,
situado en la bahía del "pescaíto" y las barcas,
un baluarte en los castillos configura sus murallas
si el viento levanta el mar... El sol de nuevo lo calma.
¡Al Sur de mi Andalucía -en esa punta de España-
mi "Cai" canta en sus murgas la verdad de lo que pasa!

Donde está el cabo de Gata tiene la costa Almería;
arrecife, acantilados y una Alpujarra con vistas.
Contrastan con su desierto montes, valles y campiñas,
almenas escalonadas en las torres se divisan.
Si tapeas hay jureles, delicioso pulpo y chirlas.
No encontrará lo que busca aquel que no la visita.

A Málaga de vacaciones, pasearse por la playa
y comer los boquerones pescados de madrugada.
Tiene un barrio musulmán cerquita de la Alcazaba,
que es el más antiguo barrio que se conserva en España.
Noches de discos y coplas, de movida, de jarana,
salir al anochecer y volver por la mañana.

Y a mi Huelva marinera... La del Rocío y marisma
le ves los barcos venir al amanecer del día.
Es la del Parque Doñana, ¡es la del choco y coquina!,
es la de tres carabelas y una brújula de guía
saliendo hacia el horizonte, María, Pinta y la Niña,
para entregarle a Colón el sueño de su conquista.

Y Granada... ¿Alguien nos sabe decir cómo es Granada?
¿Quién te puede describir su amanecer en la Alhambra?
La nieve que hay en los montes... ¡O esa etnia tan gitana
que le dio a Sacromonte en todo el mundo la fama!
¡Y cómo explicar que el sol cuando ya el día se acaba...
va derrochando el color y la viste de naranja!

ANDALUCÍA, UN PUEBLO QUE LLORA CANTANDO

Juan Morales Rojas (1918-1991)

Andalucía canta y en su cantar suspira.
Andalucía canta y en su cantar implora.
Andalucía canta y cuando canta... llora.
Es la vida que brota del fondo de su lira.
Una noche andaluza, la luna, una calleja...
Y aquí, mientras dormidos están los ruiseñores,
al fondo, entre jazmines y claveles, la reja.
Y en la reja, bajito, una copla de amores.

¡Una copla andaluza! Y brota en su garganta
rompiendo hasta el silencio de la Semana Santa
un cante en el que ofrece, con vibrante clamor,
la expresión dolorosa del que canta rezando
y la angustia infinita del que llora cantando
la pasión y la muerte de nuestro Redentor.

Se juntó a la profunda sensación del poeta
bajo el cairel joyante del palio sideral,
prendida de la noche, la vibrante saeta
que se clava en el alma con su acento inmortal.

Ella canta las llagas de Cristo bendecidas.
Ella rompe el silencio donde anida la pena.
Ella vibra en la angustia que al cristiano encadena
a la sangre que brota de Cristo en sus heridas.

¡Andalucía canta! Su canción es rosario,
un rosario de versos que busca un relicario
para guardar de Cristo la mirada serena,
mientras asombra al mundo Jesús con su agonía
y llena de azahares la tierra Andalucía
para que pase Cristo con su cruz y su pena.

Andalucía canta cuando al venir la aurora
la cristiana tragedia nos parece infinita.
¡Andalucía canta! y al cantar resucita
del pecado que es muerte su copla redentora.

Allí viene Jesús, vencido al peso
del amor, que su augusta frente inclina.
¡Quién fuera en esta noche golondrina
para besar la faz del dulce preso!
Quién pudiera evitar ese proceso
que hará sangrar su frente alabastrina
y beber una lágrima divina
y rozarle la frente con un beso.

Gracias te doy, Señor, por ser poeta
y saber escuchar de una saeta
que es oración cantada, la poesía.
Gracias te doy, Señor, porque he nacido
en tierra que tú mismo has elegido
¡para que fuese tierra de María!



ANDALUCÍA

José Luís Muñoz

Pescadería y Chanca,
alto Almanzora.
Mónsul y Media luna...,
arena mora.
En tu bahía,
y en tu roja Alcazaba
sueño, Almería.

Carnavales de Cádiz...
sentir de azahar.
Jicarilla de plata
templada al mar.
Flores de mayo
aldabean tus campos
y tus caballos.

Tiene tu serranía
miel de romero.
Campaneo de fiesta
en tu sombrero.
Luz de alminares;
Córdoba y su mezquita
en mis cantares.

Generalife y Alhambra,
embrujos moros.
Entre el Darro y el Genil.
corren tus lloros.
Luce granada
de tomillos y nieve
Sierra Nevada.

Tierra llana, medialuna,
gitana bella.
De azófar el Río Tinto
pintó tu enseña.
Junto a tu parra,
Huelva, son de fandango,
eres guitarra.

Cimbra de San Lorenzo,
trigos y olivos.
Guarda Sierra Morena
vientos cautivos.
Entre alfajores,
Jaén; jara y romero,
viste de flores.

San Pedro de Alcántara
sol y verdiales
Miramar y Alcazaba...,
sentimentales.
Málaga hermosa;
anhelos de sultana,
rumor de rosa.

Torre de oro y peineta,
blanca mantilla.
Regio, el Guadalquivir
cruza Sevilla.
La Macarena
a la Giralda enseña
su tez morena.

ANDALUCÍA

Luis Cuevas López

Ocho perlas en tu diadema ¡ANDALUCÍA!
cual concha salida del mar.
Espejo de plata con brillo lunar
destellos de luz de tu pedrería.

¡Embrujo de cal y luna¡, ¡ALMERÍA!
Voz que canta del mar a la serranía.

¡MÁLAGA! ¡Blanca de cal y de sol morena!
Canto de amor en luna llena.

Con miles rojas veletas ¡GRANADA!
Bañada en nieves de Sierra Nevada.

¡CÓRDOBA!, ¡Mezquita mora y cristiana!
Magia de luz, bella hurí, esquiva sultana.
Embrujo y magia en el aire ¡SEVILLA!
Reina de abril con peineta y mantilla.
¡HUELVA!, ¡Alegre romería del Rocío!
Encanto dulce de bronco bohío.
¡CÁDIZ!. Blanca de luz y recoleta
reflejada, cual luna, en la caleta.
¡Verde JAÉN!, Manto de olivares verde
que en el infinito azul se pierde.

¡OH! ¡ANDALUCÍA! ¡ANDALUCÍA!

Tú tienes plata, bronce, cobre y oro.
Tú tienes luz, misterio, embrujo y cielo.
Tú tienes fuego, amor y duende en tu suelo.
Tú tienes el cante hondo de embrujo moro.

Tú tienes, ¡ANDALUCÍA LA EMBRUJADA!
De todo, ¡ANDALUCÍA LA AFORTUNADA!

En tus jardines mil ferias en abril
y esa cinta azul de terciopelo,
donde se contempla y refleja el cielo,
cuyo sonoro nombre es: ¡GUADALQUIVIR!

CANCIÓN DEL JINETE

Federico García Lorca (1898-1936)

Córdoba.
Lejana y sola.

Jaca negra, luna grande,
y aceitunas en mi alforja.
Aunque sepa los caminos
yo nunca llegaré a Córdoba.

Por el llano, por el viento,
jaca negra, luna roja.
La muerte me está mirando
desde las torres de Córdoba.

¡Ay qué camino tan largo!
¡Ay mi jaca valerosa!
¡Ay, que la muerte me espera,
antes de llegar a Córdoba!

Córdoba.
Lejana y sola.



CANTARES

Manuel Machado

Vino, sentimiento, guitarra y poesía,
hacen los cantares de la patria mía...
Cantares...
Quien dice cantares, dice Andalucía.

A la sombra fresca de la vieja parra,
un mozo moreno rasguea la guitarra...
Cantares...
Algo que acaricia y algo que desgarra.

La prima que canta y el bordón que llora...
Y el tiempo callado se va hora tras hora.
Cantares...
Son dejos fatales de la raza mora.

No importa la vida, que ya está perdida.
Y, después de todo, ¿qué es eso, la vida?...

Cantares...
Cantando la pena, la pena se olvida.

Madre, pena, suerte; pena, madre, muerte;
ojos negros, negros, y negra la suerte.
Cantares...
En ellos, el alma del alma se vierte.

Cantares. Cantares de la patria mía...
Cantares son sólo los de Andalucía.
Cantares...
No tiene más notas la guitarra mía.


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