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ADIVINANZAS DE LETRAS

Las soluciones están escritas con tinta invisible al pie de cada adivinanza. Para poder verlas tienes que pasar el ratón con el botón izquierdo apretado. Pero antes de leer la respuesta... ¡piensa un poco!



En medio del mar
hay una negrita,
no come ni bebe
y siempre está gordita.
Piensa y lo adivinarás:
¿qué tiene Adán delante
que Eva tiene detrás?

Dos veces la veo en la sala
y una sólo en la cocina.
La letra de que se trata
en poco tiempo se adivina.
Principio de Adán,
fin de Eva,
centro del mar,
y fin de la tierra.
Estoy en guerra
estoy en paz,
de adivinarme
no eres capaz.

Yo fui tu primer sonido
cuando comenzaste a hablar
y soy la primera letra
que en el alfabeto está.
En el mar yo no me mojo,
en las brasas no me abraso,
en el aire no me caigo
y me tienes en tus brazos.
Estoy en medio del mar
llorando mi desconsuelo
porque nunca podré estar
en el reino de los cielos.

Yo detrás de Eva camino,
marcho delante de Adán
y en el corazón de ambos
en medio me encontrarás.
Sin ser el padre de Adán,
principio y fin del alma he sido.
En medio del mar
y al final de la tierra
se escucha mi sonido.
En medio del mar estoy,
no soy ni buque ni vela
y si vas al arsenal
me encontrarás la primera.

Una en la tierra,
una en la luna;
pero en el cielo
no encontrarás ninguna.
Casi la lleva al principio,
pancarta en la mitad
y amanecer ya muy al final.

Dedos tiene dos,
piernas y brazos no.
Delante de Dios estoy,
y entre cadenas presa,
en medio de una condesa
y al final del abad voy.

En medio del cielo estoy
sin ser sol, ni luna llena,
sin ser lucero, ni estrella;
a ver si aciertas quién soy.
Aunque diciendo mi nombre
des tú casi un estornudo,
hacha me tiene en su vientre
pero mi sonido es mudo.
Soy un palito
muy derechito
y encima de la frente
llevo un mosquito
que ni pica ni vuela
ni toca la vihuela.

(La vihuela es un antiguo instrumento músico de cuerda, parecido a la guitarra)


Me puedes ver en tu piso,
y también en tu nariz;
sin mí no habría ricos
y nadie sería feliz.
No me pronuncies dos veces
que tengo sonido feo;
siendo la letra del kilo
en carreteras me veo.
La letra más alta soy,
la más delgada también,
la luna y el sol me llevan,
el aire nunca me ve.

León la tiene delante,
Motril la lleva detrás
y, justo, justo en el medio
verás que la tiene Blas.
En Melilla hay tres,
en Madrid ninguna,
en Castilla dos
y en Galicia una.
En la luna es la primera
y la segunda en Plutón.
En la Tierra no se encuentra
y es la última en el Sol.

No está nunca en la vereda
pero siempre está en la calle;
nunca está con cerradura
pero siempre está con llave.
¿Que es lo que se repite
una vez cada minuto,
dos veces cada momento
y nunca en cien años?
Mi sombrero es una ola,
estoy en medio del año,
nunca estoy en caracola
y sí al final del castaño.


Una cosa quisicosa,
de ovalada construcción,
todos los hombres la tienen,
pero las mujeres, no.
El Obispo como todos
también tiene dos.
Soy la redondez del Mundo,
sin mí no puede haber Dios,
Papas y Cardenales sí,
pero Pontífices no.
La última soy del cielo,
en Dios el tercer lugar,
me encuentras siempre en navío
y nunca estoy en el mar.

Tengo forma de anillo
y soy la primera y la última en organillo.
En el cielo hay,
en la tierra no;
las solteras tienen,
las casadas no.
Estoy en el sol,
estoy en el río
y cuando camino
voy contigo.

Formo parte de París,
en el fin del mar me encuentro,
en el principio de Roma
y, del Norte, estoy en el centro.

Soy la primera en la rama
y la última en cantar.
No te asustes por el ruido
que así me puedes llamar.

En el principio de Roma,
tú me puedes encontrar.
Vivo en medio de París
y también al final del mar.
Estoy en el dormitorio, pero no en la casa,
estoy en la guerra y huyo del cañón,
estoy en el árbol, pero no en la planta.

Me parezco a la serpiente
y en la serpiente estoy,
pon a trabajar tu mente
para decirme quién soy.
Desde el lunes hasta el viernes,
soy la última en llegar,
el sábado soy la primera
y el domingo a descansar.
En cualquier día
de la semana me verás,
excepto en domingo
que no me encontrarás.

¿Sabes de alguna letrita,
que si la vuelta le das,
enseguida se convierte
de consonante en vocal?
El burro la lleva a cuestas,
metidita en un baúl,
yo no la tuve nunca
y siempre la tienes tú.

Wamba y Witiza
me tienen de pie,
Víctor sólo a medias
y Muza al revés.
Una letra pizpireta,
de perdiz y cazoleta
que se esconde en la maceta.
La última de todas soy,
pero en zurdo y zapato primera voy.
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